Máximo Kirchner en Lanús: “Mi único acuerdo es con los trabajadores y con el pueblo argentino”
El diputado nacional Máximo Kirchner encabezó este martes por la noche un multitudinario acto en el microestadio del Club Atlético Lanús, al cumplirse 16 años del fallecimiento del expresidente Néstor Kirchner. Ante militantes, intendentes y dirigentes de distintos sectores del peronismo, cuestionó con dureza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, defendió a Cristina Fernández de Kirchner y planteó la necesidad de construir una alternativa política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

El encuentro se realizó en el microestadio Antonio Rotili, con el intendente de Lanús, Julián Álvarez, como anfitrión, y contó con la participación de dirigentes como Federico Otermín, Mariel Fernández y Mayra Mendoza, además de representantes del Frente Renovador, entre ellos Sebastián Galmarini y Rubén Eslaiman. También estuvo presente el presidente del Club Atlético Lanús, Nicolás Russo, a quien Máximo agradeció especialmente al comenzar su intervención.
El legislador recordó la trayectoria política de su padre, desde sus comienzos como intendente de Río Gallegos hasta su llegada a la Presidencia en 2003, y destacó la responsabilidad con la que, según sostuvo, asumió cada etapa de su carrera. “Nunca, en ningún momento, nunca en ningún momento se alejó de las responsabilidades que decidía asumir cuando el pueblo así lo decidía”, afirmó.
En ese recorrido histórico, recordó las dificultades que atravesaba el peronismo antes de las elecciones de 2003 y dejó una advertencia sobre el escenario político actual. “Hace 24 años, un congreso del peronismo no lograba ponerse de acuerdo y el peronismo marchaba a una elección con tres listas. Recuerdo, para que tengamos la inteligencia en el presente, teniendo a Cristina que no nos vuelva a pasar lo mismo”, expresó.
La situación de la expresidenta ocupó un lugar central en el discurso. Máximo transmitió un mensaje de su madre a la militancia y aseguró que mantiene su voluntad de participar activamente en la vida política del país.
“Traerles primero el saludo y el abrazo de ella. Los quiere, los extraña, quiere caminar con su pueblo, quiere caminar los barrios, en esos barrios donde empieza a haber desesperanza, quiere caminarlos, quiere ir a abrazar a los argentinos y argentinas, castigados por un modelo económico agotado”, manifestó.
También cuestionó las restricciones que enfrenta Cristina Kirchner durante el cumplimiento de su condena bajo prisión domiciliaria y volvió a denunciar lo que considera una persecución judicial. En ese sentido, sostuvo que la expresidenta continúa estudiando y elaborando propuestas sobre economía e inteligencia artificial, y destacó su disposición a regresar a la actividad política si recupera sus derechos políticos.
“Cristina, la que no la pueden quebrar, la que todos los días lucha, se prepara porque tiene la convicción de que si vuelve a tener la oportunidad de ejercer sus derechos políticos, tiene la vocación de representar a los argentinos y argentinas. Es ella”, enfatizó.
Las críticas al presidente Javier Milei atravesaron buena parte de su intervención. Kirchner cuestionó el deterioro de los ingresos, la pérdida de puestos de trabajo, el endeudamiento de las familias y las dificultades de las pequeñas y medianas empresas.
“Sería bueno que en vez de faltarle el respeto a los argentinos y argentinas que la están pasando mal, reconozca los errores de sus extrañas teorías económicas y ponga al país otra vez en el rumbo correcto, porque hay muchos argentinos y argentinas que sufren”, señaló.
En esa línea, consideró que el principal problema económico de la Argentina es la pérdida del poder adquisitivo y reclamó una discusión sobre la distribución del ingreso.
“Desde que se fue Cristina Fernández de Kirchner de la Presidencia Argentina, nadie ha puesto más que los trabajadores y trabajadoras para sacar la Patria adelante”, aseguró, y agregó: “Es hora que el esfuerzo lo hagan los que más tienen y no aquellos que vienen siendo saqueados desde hace 10 años. Porque en la Argentina hay un problema de ingresos”.
El diputado planteó que la recuperación salarial debería convertirse en uno de los principales puntos de acuerdo dentro del justicialismo. “Hay que mejorar los ingresos de las familias argentinas, hay que mejorar los salarios, hay que mejorar los haberes y pensiones de nuestros jubilados y jubiladas que tanto han hecho para hacer grande nuestro país”, sostuvo.
También propuso avanzar hacia un esquema tributario en el que los sectores de mayores ingresos realicen un aporte superior. “Una de esas ideas es que los que más ganan, más pongan. Es sencillo, es fácil”, explicó, y definió ese principio como “justicia fiscal para el equilibrio social”.
Otro de los ejes del discurso fue la administración de los recursos naturales. Kirchner cuestionó que el desarrollo de Vaca Muerta y el crecimiento de las exportaciones energéticas no se traduzcan, a su entender, en mejores condiciones de vida para la población.
“Vaca Muerta debería representar uno de los ejes nodales para el desarrollo argentino, con gas barato para sus empresas, para que puedan producir, para que puedan crecer”, expresó. También cuestionó la política del Gobierno nacional respecto de AySA y Profertil, y reclamó que el próximo gobierno utilice los recursos estratégicos del país para impulsar el desarrollo industrial y mejorar los ingresos.
En otro tramo, el dirigente kirchnerista hizo una autocrítica sobre la experiencia del Frente de Todos y el gobierno de Alberto Fernández, aunque defendió la decisión política de haber construido aquella coalición electoral.
“Claro que nos hacemos cargo de Alberto Fernández y ese gobierno. Porque tomamos la decisión que había que tomar, porque había que ganar”, afirmó. Sin embargo, agregó que el objetivo de aquella unidad no era únicamente alcanzar la Presidencia: “Nuestro pecado quizás haya sido recordarles siempre a aquellos que fuimos a buscar que nosotros construimos una unidad no para ganar una elección, sino para hacer crecer a nuestro pueblo y la Argentina”.
A continuación, apuntó contra importantes grupos empresarios y de medios de comunicación. “Así como nos hacemos cargo de ese gobierno, es hora que los Saguier, los Magnetto y los Rocca se hagan cargo de Milei porque ahora se empiezan a hacer los distraídos”, disparó.
Kirchner también dedicó un tramo de su intervención al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien este martes cumplió 81 años y viene de conseguir su reelección. Destacó la trayectoria del mandatario brasileño y la unidad que mantuvo el Partido de los Trabajadores durante su encarcelamiento, estableciendo un paralelismo con la situación de Cristina Fernández de Kirchner.
“Ningún dirigente del PT dejó de pedir por su presidente preso, ningún dirigente del PT pensó que era una oportunidad”, recordó. Y sobre el resultado electoral brasileño expresó: “Si el pueblo brasilero lo pudo hacer, no tengo dudas que el pueblo argentino también lo va a poder hacer el año que viene”.
Hacia el cierre, Máximo Kirchner incorporó una reflexión personal sobre su padre y el compromiso político de su familia. “Yo no vi a mi viejo consumirse a los 60 años para sacar a la Argentina adelante por nada. Todavía hoy me da ganas de que hubiera conocido a sus nietos”, expresó.
También cuestionó al expresidente Mauricio Macri, a quien acusó de haber endeudado al país sin enfrentar consecuencias judiciales. “No hay mayor símbolo de impunidad en la Argentina que Mauricio Macri”, afirmó.
Finalmente, convocó a la militancia a ampliar la participación política, superar las divisiones internas y trabajar por una propuesta de gobierno para 2027. “Mi único acuerdo, y esto corre por mí, es con ustedes, con los trabajadores y con las trabajadoras argentinas y con el pueblo argentino”, aseguró.
El acto terminó con un intercambio entre Máximo Kirchner y los asistentes, a quienes preguntó si estaban dispuestos a trabajar para llevar nuevamente al peronismo a la Casa Rosada, reclamar la libertad de Cristina y promover su regreso a la Presidencia. Las consignas recibieron respuestas afirmativas de la militancia, en un cierre que volvió a colocar a la exmandataria en el centro de la estrategia política del kirchnerismo.